Cumplo en informarles que, luego de vencido el plazo estipulado, el pueblo ha hablado y finalmente creyó que nuestro estimadísimo amigo Fú-next detendría su maratónica (y/o platónica) presentación del árbol de Palermo sólo cuando Marta, su Marta, por la que tanto clama, aparezca entre la multitud del público, responda a su llamado de amor y lo arrastre desaforada y febrilmente tras bambalinas, dejándonos con un segundo menos para la retirada. Ahora, ¿qué Marta sería la afortunada? Eso no podremos saberlo hasta entonces... a menos que...
PD: Gracias amigo Funes por la buena onda!! Ya pensaré en la próxima víctima... muajaja...

























